Luiscaridad
Poeta recién llegado
Cuando ya no esté no quiero tristeza
quiero una sonrisa tatuada en tu cara
Quiero que me guardes bajo la almohada
En la que en las noches posas tu cabeza.
Guardaré tu sueño cuál rico tesoro,
Al que todos buscan, y al que nadie encuentra
Yo seré el Guardián que cuida tu puerta
Tu serás la luz que alumbre mi todo.
Un coro de lirios cantarán canciones
De amores furtivos, como nuestros sueños
Y hasta el colibrí entonará risueño
Una melodía que hable de amores.
De amores que matan, amores que viven
Para los que el mundo, y el tiempo no existen
Amores celestes, amores sublimes
Que todo lo puede, y todo resisten
Dos almas gemelas que un día juraron
Amarse por siempre en esta y otra vida
Un amor voraz, sin fin, sin medida
Que el tiempo y distancia, nunca sepultaron
Ese es el amor que tu y yo juramos
Un amor eterno, un amor sagrado.
quiero una sonrisa tatuada en tu cara
Quiero que me guardes bajo la almohada
En la que en las noches posas tu cabeza.
Guardaré tu sueño cuál rico tesoro,
Al que todos buscan, y al que nadie encuentra
Yo seré el Guardián que cuida tu puerta
Tu serás la luz que alumbre mi todo.
Un coro de lirios cantarán canciones
De amores furtivos, como nuestros sueños
Y hasta el colibrí entonará risueño
Una melodía que hable de amores.
De amores que matan, amores que viven
Para los que el mundo, y el tiempo no existen
Amores celestes, amores sublimes
Que todo lo puede, y todo resisten
Dos almas gemelas que un día juraron
Amarse por siempre en esta y otra vida
Un amor voraz, sin fin, sin medida
Que el tiempo y distancia, nunca sepultaron
Ese es el amor que tu y yo juramos
Un amor eterno, un amor sagrado.