calammaro
Poeta asiduo al portal
La ventana abierta al destiempo y mis manos,
buscando caricias huidas bajo el edredón,
amarga locura
bombilla insolente,
no alumbres esquinas perennes en esta habitación...
Que dicen cocheros que visten los linos de las golondrinas,
al tiempo que hojas de otoño se dejan caer,
de sauces llorones
entre desatinos,
que empañan cristales en ventanas cada amanecer...
La grulla no sabe de escombros entre acertijos,
dando morada al mesías que está por venir,
al trote del viento
gastado y cansino,
Caminos que llevan a nada si dejas de existir...
No me vendas por pena
cualquier ilusión,
que tengo el corazón marchito de tanto pensar,
y anidan los buitres hambrientos bajo mi colchón,
que engrasan mis llantos bisagras, cuando ven que te vas...
Pintaré tu nombre con sangre de mis venas,
arrancaré todo mi pellejo por verte salir,
estarán los demonios contentos, si te doy por perdida,
eres la celda de mi vida
el alma un redil...
De huesos Llenaré este cenicero,
si no vuelves a quererme, me pondré a arder,
las flores de mi entierro dirán si te quisieron,
los restos de aquel que yace bajo tu piel...
Y que te canten poetas que saben de peines dañinos,
enredando el paso cansino de cualquier vendaval,
los lienzos maestros dejarán la verdad, de si nos quisimos,
la rueca que enhebra este sueño te hará despertar...
buscando caricias huidas bajo el edredón,
amarga locura
bombilla insolente,
no alumbres esquinas perennes en esta habitación...
Que dicen cocheros que visten los linos de las golondrinas,
al tiempo que hojas de otoño se dejan caer,
de sauces llorones
entre desatinos,
que empañan cristales en ventanas cada amanecer...
La grulla no sabe de escombros entre acertijos,
dando morada al mesías que está por venir,
al trote del viento
gastado y cansino,
Caminos que llevan a nada si dejas de existir...
No me vendas por pena
cualquier ilusión,
que tengo el corazón marchito de tanto pensar,
y anidan los buitres hambrientos bajo mi colchón,
que engrasan mis llantos bisagras, cuando ven que te vas...
Pintaré tu nombre con sangre de mis venas,
arrancaré todo mi pellejo por verte salir,
estarán los demonios contentos, si te doy por perdida,
eres la celda de mi vida
el alma un redil...
De huesos Llenaré este cenicero,
si no vuelves a quererme, me pondré a arder,
las flores de mi entierro dirán si te quisieron,
los restos de aquel que yace bajo tu piel...
Y que te canten poetas que saben de peines dañinos,
enredando el paso cansino de cualquier vendaval,
los lienzos maestros dejarán la verdad, de si nos quisimos,
la rueca que enhebra este sueño te hará despertar...