Anave
Poeta asiduo al portal
Cuando el sol, este ocaso,
su disco deslice
tras montañas azules,
sobre cielos de raso...
Y si la noche se acerca
adornada de estrellas
o encendida tormenta
entre nubes se cuela...
aunque duerma mi cuerpo
mi amor estará en vela.
Y en la nueva mañana
con sus luces inciertas,
sus destellos dorados,
sus ventanas abiertas...
Al pasar de los años,
cuando corra la vida
y yo tome tus manos
una noche perdida
te diré que te amo
mucho más cada día.
cuando no estés presente,
cuando te hayas marchado,
cuando, en lo aparente,
ya no estés a mi lado
oraré en silencio
y si mi alma presiente
que la has escuchado...
te diré lentamente,
con los ojos cerrados,
con los labios sonrientes...
¡Cuánto, cuánto te amo!
su disco deslice
tras montañas azules,
sobre cielos de raso...
Y si la noche se acerca
adornada de estrellas
o encendida tormenta
entre nubes se cuela...
aunque duerma mi cuerpo
mi amor estará en vela.
Y en la nueva mañana
con sus luces inciertas,
sus destellos dorados,
sus ventanas abiertas...
Al pasar de los años,
cuando corra la vida
y yo tome tus manos
una noche perdida
te diré que te amo
mucho más cada día.
cuando no estés presente,
cuando te hayas marchado,
cuando, en lo aparente,
ya no estés a mi lado
oraré en silencio
y si mi alma presiente
que la has escuchado...
te diré lentamente,
con los ojos cerrados,
con los labios sonrientes...
¡Cuánto, cuánto te amo!