Miguel Lares
Poeta recién llegado
Cuanto ame
Gimen al natural tus pechos virginales,
te toca el viento como a la lira,
al suelo basta con adornar vesperales,
cuanto ame, cuanto suspira.
Nunca te dejare de adornar
con los colores más brillantes de mi imaginación,
cuanto anuncie ese vestido de cristero,
cuanto ame, la noche en mi me hace aparecer ser sincero.
Que se echen andar estos mundos
que brillan en el firmamento,
a tu cuna de rosas y pétalos chirmías,
cuanto ame, al vesperal tañido entre letanías.
Que emanen los vapores de un vino acariciado
por un juego inquieto natural y apasionado,
tú serás mi esperanza cuanto quiero,
cuanto desee y cuanto ame.
Gimen al natural tus pechos virginales,
te toca el viento como a la lira,
al suelo basta con adornar vesperales,
cuanto ame, cuanto suspira.
Nunca te dejare de adornar
con los colores más brillantes de mi imaginación,
cuanto anuncie ese vestido de cristero,
cuanto ame, la noche en mi me hace aparecer ser sincero.
Que se echen andar estos mundos
que brillan en el firmamento,
a tu cuna de rosas y pétalos chirmías,
cuanto ame, al vesperal tañido entre letanías.
Que emanen los vapores de un vino acariciado
por un juego inquieto natural y apasionado,
tú serás mi esperanza cuanto quiero,
cuanto desee y cuanto ame.