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Cuanto ocupa el tiempo.

JotaMorquecho

Poeta recién llegado
La vi de atardecer,desde mi balcón eran sus treinta.
Centímetros de tacón sentenciaban sus piernas.
Yo he mirado tanto al mar y resulto que estaba aquí...
Dejo el perfume, un elixir en el ambiente, a emperatriz.
Quise sonreír pero, me pudieron los nervios.
En eso note una mirada y un contacto sin remedio.
-¿Cómo te llamas? (Me dijo)
+Javier. (Le dije cortado en un tono)
Me atusé e hinché de aire
para no parecer un soso.
+Te ves bien linda ¿Qué se te ofrece?
-Solo alguien que me escuche un poco.
Pues hacemos un trato entonces
yo ya escucho voces de cualquier modo.
Y entre gintonics se desataba.
Recuerda la escuela y la falda que usaba.
Me cuenta sus chismes.
No puedo parar de atenderla.
Espero que no me note que quisiera
calcular cada mirada antes de hacerla.
Me siento nervioso.
Al menos eso parece que la divierta.
Se centra en por que escribo.
Le explico que es deber de un hombre
que sabe poder transmitir lo que sienta.
Ella me dice que los hombres
solo tienen que ser hombres por naturaleza.
Y... ¿Quizás tiene razón?
Pues José Cuervo es el que reza.
Pero me resisto cuando la candela empieza.
¿A que te dedicas princesa?
A vivir me dice ella,
como si nada, vivir de las rentas.
Con esos ojos de azul pereza.
Que baile la Virgen si el guapo te pesa.
Y se ríe, me muero cuando se ríe.
¿Se ríe de mi? ¿O se ríe conmigo?
Que se ria de la vida
si estoy de testigo.
Lo digo lo firmo y lo sello.
Traen otra botella de Clicot
rebosa el hielo.
Pasa su dedo suavemente
acariciando la cubitera.
Ella me mira y sabe que me altera.
Se muerde el labio,
yo agarrado a su cadera.
Nos echan fotos.
Escena de telenovela.
Me gusta su olor.
desde que nos presentaron.
No suelta mis dedos.
Todo el mundo nos para,
son muy amables y nos preguntan.
Nos acabamos de conocer,
pero me besa y no me asusta.
Es su aura, sus ojos,
esa sonrisa, el tequila,
los ginonics y esa voz.
Me enganche a ese tono.
Sabe como hablarte al oído
marcando los tiempos.
Dejando un silencio perdido.
Ella sabe así que suena dulce.
En esto fue,
Que me perdí, pero ya en serio.
Me plantó un beso, mientras
Me agarro del pelo.
Y la tumbé.
Casi nos caímos al suelo.
Pero aguanté en pié.
Y pude ver lo que era en la niñez.
Aleteos de mariposas al final.
Por una vez…
Nos recompusimos
y nos fuimos a un lado.
Estuvimos hablando
Hasta las siete en la hamacas del reservado.
No me soltó la mano
en todo el tiempo de esa noche.
Pero amanecí solo
Con una nota en un sobre.
 
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