Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuanto diera el corazón por verte,
divina Flora de mi desierto!
Cuanto diera el alma por tenerte,
y leerte cual un libro abierto.
Cuanto diera, oh reina, por besarte,
y amar de tus labios el rubí.
Cuanto diera por acariciarte,
y entregarme eternamente a ti.
Diera la razón por la mirada
de tus ojos, bello atardecer...
oasis en medio de la nada!
Diera mi luz por amanecer,
preso en tus brazos, mujer amada,
diosa mía, sol de mi querer!
divina Flora de mi desierto!
Cuanto diera el alma por tenerte,
y leerte cual un libro abierto.
Cuanto diera, oh reina, por besarte,
y amar de tus labios el rubí.
Cuanto diera por acariciarte,
y entregarme eternamente a ti.
Diera la razón por la mirada
de tus ojos, bello atardecer...
oasis en medio de la nada!
Diera mi luz por amanecer,
preso en tus brazos, mujer amada,
diosa mía, sol de mi querer!