Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

Alfonsina, el mar no es una región transparente.
Los delfines solo saben volar
cuando el arco de tu amor los ha forjado,
los delfines aprendieron a jugar
cuando tu sed en soledad venció al olvido.
No des un paso más. El agua
fue inventada por tu sangre.
Eres ese líquido espeso
que se esponjó en la noche.
No hay sumisión en el abrazo,
tú venciste, soltera de la vida,
y te clavaste argentada
en cada sedimento de la noche.
Con los huesillos de tus dedos
hicieron cuerdas de guitarras,
clavijas con tu clavícula perdida, puentes
y el alma de la cítara con tu mandíbula desnuda.
Ahora, el telón ya se cerró:
solo quedan tus manos en la tinta…
descarnadas.
De mi libro inédito ALTAR DE DESCONCIERTOS
Derechos de autor protegidos por ley
imagen: Biografías y vidas.