Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Cuando me tumbo a leerle las estrellas al viento,
siempre encuentro cuatro vocales para escribirles pOEsÍA
Y aunque no sé bien lo que quiero escuchar, le pido al cielo,
que llueva sobre las nubes de mi casa las cuatro vocales de la AlEgrÍA.
Enciendo la chimenea, me siento junto a una copa en el suelo
y entre las llamas echan a volar las cuatro vocales de una mElOdÍA.
Las paredes se callan, se me inunda el recuerdo,
de aquel domingo de marzo, de aquella primera cita,
cuando te tumbabas a susurrar las cuatro vocales de un te qUIErO
mientras mis dedos dibujaban en tu espalda lo mucho que te qUErÍA.
siempre encuentro cuatro vocales para escribirles pOEsÍA
Y aunque no sé bien lo que quiero escuchar, le pido al cielo,
que llueva sobre las nubes de mi casa las cuatro vocales de la AlEgrÍA.
Enciendo la chimenea, me siento junto a una copa en el suelo
y entre las llamas echan a volar las cuatro vocales de una mElOdÍA.
Las paredes se callan, se me inunda el recuerdo,
de aquel domingo de marzo, de aquella primera cita,
cuando te tumbabas a susurrar las cuatro vocales de un te qUIErO
mientras mis dedos dibujaban en tu espalda lo mucho que te qUErÍA.