Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dicen de mí que provengo
de un sucio manantial de
acero, y los bufones sólo
miran detrás del escaparate
¿Será que envidian el talento
para hacer de la lluvia un ácido
esperpento?.
Tengo sentimientos hipergineticos
que se trastornan al hiperactivo
toque de un beso, señaladas han
sido mis noches un poco taciturnas.
Estoy en vuelta en alambre de
púas, quien quiera tocarme
que lo haga, quien desee
prejuzgar-me que se pudra
en su hotel de paso con
migajas, ¿Sabes tú que
no eres real? ¿Y qué eso
que endiosas es pura falsedad?
a mi nadie me venga con jugueteos
puritanos, que siempre de mi
lengua una explosión va a emanar.
Cuenta una canción que soy
de fuera, dicen los videntes
que humana no soy, y que
en tiempos muy remotos
pude manipular la luna y el
amor, y será que en mis uñas
de salmuera guardo las penurias
de mi brutalidad.
Y orgullosa de tener demencia
adivino el lenguaje abominable
por mi que los perros se desbaraten
en mis ojos, que sigan ladre y ladre
hasta arrojar bofes asquerosos
cuentan las canciones viejas
que degüelle al perdulario con
un fino y afilado papel.
de un sucio manantial de
acero, y los bufones sólo
miran detrás del escaparate
¿Será que envidian el talento
para hacer de la lluvia un ácido
esperpento?.
Tengo sentimientos hipergineticos
que se trastornan al hiperactivo
toque de un beso, señaladas han
sido mis noches un poco taciturnas.
Estoy en vuelta en alambre de
púas, quien quiera tocarme
que lo haga, quien desee
prejuzgar-me que se pudra
en su hotel de paso con
migajas, ¿Sabes tú que
no eres real? ¿Y qué eso
que endiosas es pura falsedad?
a mi nadie me venga con jugueteos
puritanos, que siempre de mi
lengua una explosión va a emanar.
Cuenta una canción que soy
de fuera, dicen los videntes
que humana no soy, y que
en tiempos muy remotos
pude manipular la luna y el
amor, y será que en mis uñas
de salmuera guardo las penurias
de mi brutalidad.
Y orgullosa de tener demencia
adivino el lenguaje abominable
por mi que los perros se desbaraten
en mis ojos, que sigan ladre y ladre
hasta arrojar bofes asquerosos
cuentan las canciones viejas
que degüelle al perdulario con
un fino y afilado papel.
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