pepestone
Poeta recién llegado
Yo
he invertido treinta mil
silencios en tus quejas,
setecientas cincuenta noches de destierro
de ti,
quinientos quince abrazos,
dos o tres cientos mil besos,
más de quince litros de sudor
y un vaso entero de lágrimas
derramadas sobre tu cuerpo.
Yo
he gastado doscientas mil calorías
para que no pases frio,
quince mil quinientas cincuenta y cinco
caricias que te consolaron,
ochocientos seis mil trescientos veinticuatro minutos
de atención a tus inquietudes,
y setecientas setenta y siete concesiones.
Yo
aun me lo puedo permitir, mis inversiones
no son a fondo perdido:
tengo los cientos, los miles de millones de momentos tuyos
que me diste gratis.
he invertido treinta mil
silencios en tus quejas,
setecientas cincuenta noches de destierro
de ti,
quinientos quince abrazos,
dos o tres cientos mil besos,
más de quince litros de sudor
y un vaso entero de lágrimas
derramadas sobre tu cuerpo.
Yo
he gastado doscientas mil calorías
para que no pases frio,
quince mil quinientas cincuenta y cinco
caricias que te consolaron,
ochocientos seis mil trescientos veinticuatro minutos
de atención a tus inquietudes,
y setecientas setenta y siete concesiones.
Yo
aun me lo puedo permitir, mis inversiones
no son a fondo perdido:
tengo los cientos, los miles de millones de momentos tuyos
que me diste gratis.