Armand
Poeta asiduo al portal
A tu cara la pobló un desierto
y a mis ojos los nubló el humo
de un cigarrillo a medio fumar
y pensé que al final solo tenemos
muchas cuentas por saldar.
Tu vestido azul se quedo gris
como aquel cielo tenia color una vez
y ahora ya no,ahora es todo tormenta.
Mi rostro fue quedando parco y sin reflejo
fruncido el entre cejo y ya sin ganas
ni siquiera de hablarte esta noche.
La vida se nos fue haciendo larga y tortuosa
desesperanzada y monstruosa, aberrante
como un niño jugando con un pica hielos
como un cielo en el que no puedes contar estrellas
como un infierno tan frío, tan gris, como un invierno
con muchas cuentas por saldar.
y a mis ojos los nubló el humo
de un cigarrillo a medio fumar
y pensé que al final solo tenemos
muchas cuentas por saldar.
Tu vestido azul se quedo gris
como aquel cielo tenia color una vez
y ahora ya no,ahora es todo tormenta.
Mi rostro fue quedando parco y sin reflejo
fruncido el entre cejo y ya sin ganas
ni siquiera de hablarte esta noche.
La vida se nos fue haciendo larga y tortuosa
desesperanzada y monstruosa, aberrante
como un niño jugando con un pica hielos
como un cielo en el que no puedes contar estrellas
como un infierno tan frío, tan gris, como un invierno
con muchas cuentas por saldar.
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