Nommo
Poeta veterano en el portal
Ya, no me quiere.
Insultos contra mí, profiere.
Está desencantada.
Se acabó el hechizo, en nuestro cuento de hadas.
Yo no sabía que acumularía tantos recuerdos gratos.
Porque un trato es un trato. Entre damas y caballeros.
Con la silla de montar, a las Walkirias de Wagner, en cabalgata, asistimos.
Les ayudamos a reproducirse, porque ellas quieren venganza.
Pero les engorda mucho, la panza.
Entonces, parieron héroes de andar por casa, que fueron los pueblos bárbaros.
Y ahí estábamos los bomberos, siempre, apagando el fuego vivo.
Ya que había escombros y ruinas, en el imperio romano.
Pero juntos, como hermanos, fundamos la Santa Iglesia.
Y ahora, al comienzo del siglo XXI, llega el Apocalipsis.
Son revelaciones paulatinas, en caminata y en procesión, paso a paso.
La recuperaré...
Ella me fascina.
Mientras tanto, seguiré facilitando versos, ritmo y rima,
a los pobres lectores que también notan cómo se acabó el hechizo.
Y se dan cuenta de que permanecen dentro de un círculo vicioso.
Insultos contra mí, profiere.
Está desencantada.
Se acabó el hechizo, en nuestro cuento de hadas.
Yo no sabía que acumularía tantos recuerdos gratos.
Porque un trato es un trato. Entre damas y caballeros.
Con la silla de montar, a las Walkirias de Wagner, en cabalgata, asistimos.
Les ayudamos a reproducirse, porque ellas quieren venganza.
Pero les engorda mucho, la panza.
Entonces, parieron héroes de andar por casa, que fueron los pueblos bárbaros.
Y ahí estábamos los bomberos, siempre, apagando el fuego vivo.
Ya que había escombros y ruinas, en el imperio romano.
Pero juntos, como hermanos, fundamos la Santa Iglesia.
Y ahora, al comienzo del siglo XXI, llega el Apocalipsis.
Son revelaciones paulatinas, en caminata y en procesión, paso a paso.
La recuperaré...
Ella me fascina.
Mientras tanto, seguiré facilitando versos, ritmo y rima,
a los pobres lectores que también notan cómo se acabó el hechizo.
Y se dan cuenta de que permanecen dentro de un círculo vicioso.
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