Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no camino en la cuerda floja
ni miro hacia el fondo de este puente,
colecciono besos que en mi boca
deciden antes de nacer si mueren.
Respiro y luego tomo el aire que me quitan
tus palabras que antes eran mis favoritas,
y que ahora solamente están perdidas,
grabadas donde no las puedo recordar.
Me transformo y soy el ogro de los cuentos
y tú la dama triste y tan desamparada,
en la cama hay noches con amores muertos
y los huracanes ya no están en temporada.
Arrastramos los discursos que dicen lo que se antoja
sin fijarnos si nos herimos lo suficiente,
mi infierno preferido ya no es el cielo de tu boca
y por primera vez mi lengua dice lo que siente.
Pueden tomar al fin vacaciones los bomberos
porque no se avecina ningún incendio en el colchón,
da lo mismo que duermas desnuda o con sombrero,
ya no quiere más latir mi corazón.
Este circo sentenció a su mejor acto
y la cuerda floja se apegó a su retiro,
tanteamos en la oscuridad buscándonos las manos
y morimos de fiebre en este resfrío.
Me transformo y soy el vacío de la memoria
y tú la dama destacada a punto del suspiro,
en la cama sobran rastros de una historia
donde lo tuyo nunca es mío.
ni miro hacia el fondo de este puente,
colecciono besos que en mi boca
deciden antes de nacer si mueren.
Respiro y luego tomo el aire que me quitan
tus palabras que antes eran mis favoritas,
y que ahora solamente están perdidas,
grabadas donde no las puedo recordar.
Me transformo y soy el ogro de los cuentos
y tú la dama triste y tan desamparada,
en la cama hay noches con amores muertos
y los huracanes ya no están en temporada.
Arrastramos los discursos que dicen lo que se antoja
sin fijarnos si nos herimos lo suficiente,
mi infierno preferido ya no es el cielo de tu boca
y por primera vez mi lengua dice lo que siente.
Pueden tomar al fin vacaciones los bomberos
porque no se avecina ningún incendio en el colchón,
da lo mismo que duermas desnuda o con sombrero,
ya no quiere más latir mi corazón.
Este circo sentenció a su mejor acto
y la cuerda floja se apegó a su retiro,
tanteamos en la oscuridad buscándonos las manos
y morimos de fiebre en este resfrío.
Me transformo y soy el vacío de la memoria
y tú la dama destacada a punto del suspiro,
en la cama sobran rastros de una historia
donde lo tuyo nunca es mío.