El Sultán de la Poesía
Poeta fiel al portal
Te observo desnuda
la bahía, inquieta de tu vientre
me invita, ardo.
Me encuentro descalzo,
sublime, ante tus penumbras
obedezco al sonido de tus pechos.
Amaneces húmeda,
el balcón cerrado de tu piel
ya no rima en silencio.
Cuando te acaricio los planetas se detienen,
el tiempo es agua y agua los besos
al intentar domar tus labios.
Cuando nos encontramos
cuerpo a cuerpo,
tu lecho erizado y mi pecho calmado,
oramos deseos en clarinete murmullo,
toda la tierra que nos abre paso,
suda bajo nuestra sombra
y en el vertiente sol cuelgo tu osadía,
de encontrarme en las esquinas del tiempo.
ELSP
la bahía, inquieta de tu vientre
me invita, ardo.
Me encuentro descalzo,
sublime, ante tus penumbras
obedezco al sonido de tus pechos.
Amaneces húmeda,
el balcón cerrado de tu piel
ya no rima en silencio.
Cuando te acaricio los planetas se detienen,
el tiempo es agua y agua los besos
al intentar domar tus labios.
Cuando nos encontramos
cuerpo a cuerpo,
tu lecho erizado y mi pecho calmado,
oramos deseos en clarinete murmullo,
toda la tierra que nos abre paso,
suda bajo nuestra sombra
y en el vertiente sol cuelgo tu osadía,
de encontrarme en las esquinas del tiempo.
ELSP