Simone de Beauvoir
Poeta recién llegado
Hombre:
Tus manos son grandes, toscas y bellas;
Son dos alas que se extienden a la eternidad.
Son tus brazos duros, fuertes y gruesos
sostenedores del mundo terrenal.
Hombre:
Tus muslos son fibrosos, firmes y macizos,
Están cubiertos de una abundancia oscura.
Tu espalda goza de una belleza simétrica y magnética;
Ella es inmóvil, permanente.
Hombre:
Tus ojos penetran en el alma,
Astros quemantes y severos lectores de almas.
Imantadas nueces fulgurosas que provocan e incitan,
Atraen, hipnotizan y magnetizan.
Hombre:
Es tu cuerpo gran protector;
Tibio refugio donde alberga tu fuerza.
Íntimo candil seductor y húmedo.
Devorador de placer.
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