CUERPOS QUEMADOS DE CARICIAS
(I)
El sonido de la bufanda despliega su oscuridad
las estrellas surgen entre sobrevividas magnolias;
alma fértil y salvaje frente a un cielo abierto
donde los silencios son cuna de firmamentos;
aguas sagradas, sangre de valkirias
abriendo tiempos en orígenes de días
por escarlatas ahogadas entre las expresiones
para revelar los espacios en cara envuelta.
Surgir en medio de las horas escalonadas,
dedo de calor cautivo que ama tus arrabales
para encontrar la línea de todas las sugerencias
esa que me llevan al espasmo de los aromas.
Es un sobresalto, fin de una observación
fin para el jardín colgante de mis emociones.
Sangrando en la parcela de la proporción
reconociendo toda la sequedad de la boca,
unidos para nuestras naturalezas opuestas
clamar al grito de los cuerpos amortiguados.
(II)
Sonante el labio de papel sonriente
confrontación de fragmentos y partes
que viven en la aplicación de un júbilo;
sacerdotes que preparan el engranaje
de la hostil extracción, incendiada locura
entre el agotamiento de la ceguera completa;
lastre de las torres magnas e integrales, formas
espacio púrpura de un río, pleno y lleno…,
linfa viscosa donde el coral petrificado
capta la armonía de un paraíso engalanado.
Dormido en la respiración de tus palabras,
vomito el amor de todos los días abrazados
entre el suspiro del órgano de la noche
y donde los pétalos son sábanas descalzas
para los cuerpos quemados por las caricias.
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luzyabsenta
La primera parte es como un recuerdo de días, escalones desde donde miro a sus arrabales
que me siguen emocionando. Averiguar la proporción, sentir los gritos en naturaleza opuesta.
Todos esos elementos dan paso a una segunda parte donde hay una extracción de mezcla y respiraciones que son el amor hablado entre pétalos y caricias.