Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Soplo al viento las migajas
del destino misterioso,
dejando en el aliento
ese dejo de nostalgia
en ti.
No se a donde irán las ausencias,
de nuestros pecados.
Los tuyos y los míos,
talvez lo lleve el viento
como migajas del alma.
Si me detengo en ti,
es por el farol de tus ojos,
la sombra de tus pestañas,
el calor de los labios.
Ya no soy lo que era,
soy,
lo que tu deseas que fuere,
un lobo en solitario,
una migaja sin destino.
Soplo al viento los quejidos.
¡Oh, desdicha de un lamento!
Es la noche la culpable
de cómplices anatemas.
Rumores y susurros.
Soplo al viento las migajas
del destino misterioso,
dejando en el aliento
ese dejo de nostalgia
en ti.
No se a donde irán las ausencias,
de nuestros pecados.
Los tuyos y los míos,
talvez lo lleve el viento
como migajas del alma.
Si me detengo en ti,
es por el farol de tus ojos,
la sombra de tus pestañas,
el calor de los labios.
Ya no soy lo que era,
soy,
lo que tu deseas que fuere,
un lobo en solitario,
una migaja sin destino.
Soplo al viento los quejidos.
¡Oh, desdicha de un lamento!
Es la noche la culpable
de cómplices anatemas.
Rumores y susurros.
Soplo al viento las migajas