Otra vez se ha caido el monarca,
otra vez se ha pegó un tropezón,
¿no creéis que ya es hora que a Juancar
le concedan la jubilación?
Desde luego este hombre es un caso
y ha montado un enorme revuelo,
pues por no calcular bien sus pasos
se ha caido de bruces al suelo.
Levantándose igual que un resorte
le ha restado al tropiezo importancia,
y a pesar de llevarse un buen golpe
no ha hecho falta pedir ambulancia.
En la tele y a cámara lenta ,
hemos visto la repetición,
y en el facebook la gente comenta:
"Vaya leche se ha dado el Borbón."
Sin tener importancia la cosa
su barbilla ha sufrido un raspón,
y en privado le ha dicho a su esposa:
"¡Qué verguenza, maldito escalón!"
Este hombre ya no es el que era,
yo lo encuentro bastante patoso,
es mejor que se esté en la Zarzuela
descansando y guardando reposo.
La desgracia persigue a Su Alteza
y un mal fario que no tiene fin,
y es que el Rey no levanta cabeza
desde el lío del Urdangarín.
Porque el Rey no se queja de vicio
y le ha dicho a la Reina Sofía:
"Nuestro yerno me saca de quicio,
si pudiera lo estrangularía."
Don Juan Carlos no se imaginaba
en su vida tener que lidiar
dos morlacos de casta tan brava
como Iñaki y el Marichalar.
No haré leña del árbol caído
y por eso es mejor que me vaya,
porque puede acercarse el herido
a decirme "¿por qué no te callas?"
Roberto
otra vez se ha pegó un tropezón,
¿no creéis que ya es hora que a Juancar
le concedan la jubilación?
Desde luego este hombre es un caso
y ha montado un enorme revuelo,
pues por no calcular bien sus pasos
se ha caido de bruces al suelo.
Levantándose igual que un resorte
le ha restado al tropiezo importancia,
y a pesar de llevarse un buen golpe
no ha hecho falta pedir ambulancia.
En la tele y a cámara lenta ,
hemos visto la repetición,
y en el facebook la gente comenta:
"Vaya leche se ha dado el Borbón."
Sin tener importancia la cosa
su barbilla ha sufrido un raspón,
y en privado le ha dicho a su esposa:
"¡Qué verguenza, maldito escalón!"
Este hombre ya no es el que era,
yo lo encuentro bastante patoso,
es mejor que se esté en la Zarzuela
descansando y guardando reposo.
La desgracia persigue a Su Alteza
y un mal fario que no tiene fin,
y es que el Rey no levanta cabeza
desde el lío del Urdangarín.
Porque el Rey no se queja de vicio
y le ha dicho a la Reina Sofía:
"Nuestro yerno me saca de quicio,
si pudiera lo estrangularía."
Don Juan Carlos no se imaginaba
en su vida tener que lidiar
dos morlacos de casta tan brava
como Iñaki y el Marichalar.
No haré leña del árbol caído
y por eso es mejor que me vaya,
porque puede acercarse el herido
a decirme "¿por qué no te callas?"
Roberto