macayos
Poeta adicto al portal
A medida que pasan los dias sin verte, mi pena por tu ausencia se acumula y me asfixia.
Ya siento un adoquìn en el corazòn al que le puse nombre: soledad. Si, mi cielo, me mata
no sentir el calor espiritual de tu presencia, tu sonrisa,tus rojos cabellos naturales,
tus ojitos divinos y tus acariciantes manos. Manitos sacrificadas por no poder acariciarme.
Te extraño horrores en todo sentido, especialmente tu figura a la que amo por dentro y por
fuera y de pies a cabeza.Extraño en definitiva a una cosa maravillosa, algo para mi vital,
amo a esa diosa terrenal...a ti diosa de mi felicidad, de mi deseo y de mis cinco sentidos.
Ya siento un adoquìn en el corazòn al que le puse nombre: soledad. Si, mi cielo, me mata
no sentir el calor espiritual de tu presencia, tu sonrisa,tus rojos cabellos naturales,
tus ojitos divinos y tus acariciantes manos. Manitos sacrificadas por no poder acariciarme.
Te extraño horrores en todo sentido, especialmente tu figura a la que amo por dentro y por
fuera y de pies a cabeza.Extraño en definitiva a una cosa maravillosa, algo para mi vital,
amo a esa diosa terrenal...a ti diosa de mi felicidad, de mi deseo y de mis cinco sentidos.