Littera
Poeta asiduo al portal
Culpable soy de amaros sin medida,
o, en términos iguales, con locura,
más que a la literal literatura
y a buen seguro que a mi propia vida.
Culpable, cada noche denegrida,
de recorrer con rábida dulzura
vuestra feraz, que no feroz, cintura,
e inspirar su fragancia esclarecida.
Culpable de pedir perdón al cielo
por haber antepuesto a sus edenes
el edén carmesí de vuestros labios.
Culpable, en fin, de hallarme sin consuelo
si advierto en vuestras dos mejillas lenes
visos de acedia y sombras de resabios.