Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las culpas por amar,
son víboras que se dejan llevar,
desde una boca amarga hasta oídos frágiles,
transformando riachuelos cristalinos,
en vertientes de lava furiosa,
quemando con su vómito cada palabra,
convirtiendo ésta ofrenda diáfana,
en incandescentes y míseros yerros,
que masticas y tragas.
Sugieren escupir al mar,
después de haber ofrecido el agua amarga,
cogiendo la espuma que anida la garganta,
flagelando cada sílaba,
que se atrevió entrelazarla,
hasta ahogar la blasfemia de amar.
Amar, amar, mmmmm ., amar,
completos y desnudos,
abriendo el pecho hasta extasiar la felicidad,
donde las lágrimas se vuelven néctar al paladar,
donde las fisuras broten y se dejen expulsar,
donde las culpas logres acallar,
con un beso fiero que se asiente en tu lar.
Ven te invito ., brinda conmigo
no te detengas en mezquindades,
que en corazones se han querido asentar,
mostremos nuestras palmas cálidas,
de estas culpas de amar .
son víboras que se dejan llevar,
desde una boca amarga hasta oídos frágiles,
transformando riachuelos cristalinos,
en vertientes de lava furiosa,
quemando con su vómito cada palabra,
convirtiendo ésta ofrenda diáfana,
en incandescentes y míseros yerros,
que masticas y tragas.
Sugieren escupir al mar,
después de haber ofrecido el agua amarga,
cogiendo la espuma que anida la garganta,
flagelando cada sílaba,
que se atrevió entrelazarla,
hasta ahogar la blasfemia de amar.
Amar, amar, mmmmm ., amar,
completos y desnudos,
abriendo el pecho hasta extasiar la felicidad,
donde las lágrimas se vuelven néctar al paladar,
donde las fisuras broten y se dejen expulsar,
donde las culpas logres acallar,
con un beso fiero que se asiente en tu lar.
Ven te invito ., brinda conmigo
no te detengas en mezquindades,
que en corazones se han querido asentar,
mostremos nuestras palmas cálidas,
de estas culpas de amar .