César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desperté abrazado en ti
No hubo gallos.
Esta mañana del miércoles fue confesión de sentimientos
entre el café caliente y la máquina de afeitar.
Hablábamos.
Yo quería quedarme allí
acurrucado en la palma de tu alma
como quien llega hasta un oasis
con dátiles en tu seno de mujer.
Alcanzamos la edad transitoria de comenzar a vivir
sobre nubes de lógica risible
-te quiero hacer el amor entre las sábanas-
y una copa irresponsable de láudano
contra el dolor de consciencia.
No sé si yo he cumplido con mis años
(camino cansado...)
pero tú has cumplido por ambos con los tuyos.
Te amo
y te deseo.
Para C. A., en su cumpleaños. , 9:30am.
No hubo gallos.
Esta mañana del miércoles fue confesión de sentimientos
entre el café caliente y la máquina de afeitar.
Hablábamos.
Yo quería quedarme allí
acurrucado en la palma de tu alma
como quien llega hasta un oasis
con dátiles en tu seno de mujer.
Alcanzamos la edad transitoria de comenzar a vivir
sobre nubes de lógica risible
-te quiero hacer el amor entre las sábanas-
y una copa irresponsable de láudano
contra el dolor de consciencia.
No sé si yo he cumplido con mis años
(camino cansado...)
pero tú has cumplido por ambos con los tuyos.
Te amo
y te deseo.
Para C. A., en su cumpleaños. , 9:30am.