Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
En tus brazos
se despertó la locura,
fue tu cuerpo la cuna
de mis deseos de escapar
volando a la luna
y jugar con las estrellas,
de ser gotas de rocío
evaporándose al cielo,
para ser entonces relámpagos y truenos,
para caer en forma de lluvia,
mojar la tierra y recorrer caminos,
para rodar por piedras y hojas
y convertirnos en río,
volvernos salados al llegar al mar
Y saber que juntos,
sudamos pedazos de océano
mientras recorres los senderos de mi cuerpo,
mientras fertilizas mi tierra
que quiere ser cuna
de alguna estrella
que lleve tu sangre y la mía
por la eternidad.
se despertó la locura,
fue tu cuerpo la cuna
de mis deseos de escapar
volando a la luna
y jugar con las estrellas,
de ser gotas de rocío
evaporándose al cielo,
para ser entonces relámpagos y truenos,
para caer en forma de lluvia,
mojar la tierra y recorrer caminos,
para rodar por piedras y hojas
y convertirnos en río,
volvernos salados al llegar al mar
Y saber que juntos,
sudamos pedazos de océano
mientras recorres los senderos de mi cuerpo,
mientras fertilizas mi tierra
que quiere ser cuna
de alguna estrella
que lleve tu sangre y la mía
por la eternidad.