ONICE
Poeta fiel al portal
Hoy, mis manos no pueden besar tus mejillas,
ni mis besos pueden recorrer con caricias,
cada pedacito de cielo, que hay en tu piel.
ni mis besos pueden recorrer con caricias,
cada pedacito de cielo, que hay en tu piel.
Hoy, el destino nos aleja por inercia,
apartando el cruce de nuestras miradas,
los apegos, los roces de nuestras manos...
apartando el cruce de nuestras miradas,
los apegos, los roces de nuestras manos...
Hoy Cupído, ser angelical, preso del amor
lanza su flecha impregnada de cariños,
de mismos, de sabores que alimentan el alma
ahogando tristezas, desvaneciendo
con el táctil y suave roce de su daga,
emociones y sentimientos nostálgicos,
dónde un nuevo color de cielo, azul profundo,
se inclina cómo la silueta de un corazón
fértil, a entregarnos toda su luz, su fuerza...
Hoy te has ido amor; y mi interior, allegado,
apegado al tuyo, se marcha contigo.
lanza su flecha impregnada de cariños,
de mismos, de sabores que alimentan el alma
ahogando tristezas, desvaneciendo
con el táctil y suave roce de su daga,
emociones y sentimientos nostálgicos,
dónde un nuevo color de cielo, azul profundo,
se inclina cómo la silueta de un corazón
fértil, a entregarnos toda su luz, su fuerza...
Hoy te has ido amor; y mi interior, allegado,
apegado al tuyo, se marcha contigo.
Dos días me separan de ti.
Apareceré dentro de dos mañanas
con los ojos bien abiertos, buscando los tuyos.
Con los labios rebosantes de ansías,
de sed de tu boca, con necesidad de escuchar
el rumor de la melodía que de tus besos,
emanará para arrancarme mil sonrisas.
Apareceré dentro de dos mañanas
con los ojos bien abiertos, buscando los tuyos.
Con los labios rebosantes de ansías,
de sed de tu boca, con necesidad de escuchar
el rumor de la melodía que de tus besos,
emanará para arrancarme mil sonrisas.
Caerá el sol.... Tras el ocaso, el cielo teñido
de amarillos topacio, de rojos pasionales
encendidos en ese universo,
nos traerá a la gran bola blanca
mecida (sólo para nosotros), en la noche.
de amarillos topacio, de rojos pasionales
encendidos en ese universo,
nos traerá a la gran bola blanca
mecida (sólo para nosotros), en la noche.
Me harás el amor.¡Sentiré el fuego en mi cuerpo!
Te haré el amor. ¡Sentirás la pasión en el tuyo!
¡Y nos fundiremos! Tu boca de miel, lamerá
cada escondite de mi ser, cada recóveco
de mi persona... tus ojos besaran los míos
dejando en ellos, esencia de magnolias.
¡Y nos amaremos! Con sutil delicadeza,
arderemos en pasión los dos, hasta el amanecer.
Nuestros corazones se amaran siempre.
Y juntos miraran para toda la vida...
hacia el mismo horizonte.
Te haré el amor. ¡Sentirás la pasión en el tuyo!
¡Y nos fundiremos! Tu boca de miel, lamerá
cada escondite de mi ser, cada recóveco
de mi persona... tus ojos besaran los míos
dejando en ellos, esencia de magnolias.
¡Y nos amaremos! Con sutil delicadeza,
arderemos en pasión los dos, hasta el amanecer.
Nuestros corazones se amaran siempre.
Y juntos miraran para toda la vida...
hacia el mismo horizonte.
Onice
Última edición: