sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Curad a la noche
que en su espíritu se halla
su mundo salvaje
y lleno de emociones
que se centran en cada hueco
de una imagen
para foguear a las voces
y decirles que miren
que los cielos son sombras
que sus miradas
se empiezan a ver
desde la densidad
hasta llegar al recuerdo.
Curad a la noche
no vaya a ser que despierte
que saque su propio látigo
y azote su cuerpo
en lágrimas de fuego.
Encendida será la primera salida
su trayecto hacia las puertas
de la nada
de donde se encoge
su mirada
para calmar a su dama
con una noche fría
y escurridiza en las horas
que tardan en salir
acobardadas por su miedo
a peligrar entre un mundo de nervios
pero también de lados
que encogen a la mirada
de su destapado y oscuro
antifaz que queda marcado
en la frente nocturna
para sellar su paso
a su nueva aventura.