Curioso el amor

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
La madre naturaleza y yo un adulto soñador
de los besos que crea tu boca que no probaré,
de las caricias de tus manos que queman al sol
y de las palabras de amor que no te diré.

A veces nos pasa que todo se une
sólo para descubrir que no somos tan fuertes,
tu sombra junto a la mía y yo delincuente
del deseo de besarte, maldito delirio que se hace presente.

Había una vez un duende, un bendito duende solo
sin sombra, ni nombre, ni apellido,
con dos cruces en el lomo
y con el lunes huérfano del domingo.

Con la olla de oro del arcoiris, en estado de crisis,
con dos besos en caja fuerte,
con el sueño de irse con un hada y decirse
tres frases de amor suavemente.

Curioso es el amor que tiene de sobra tiempo perdido
y a la razón y al corazón como enemigos,
curioso reloj que retrasa lo que queda en la boca
y viste a un duende de lluvia y a un hada de rosa.

Se toparon de frente y no se conocieron
se miraron buscando más que un beso en la frente,
yo estoy tan enfermo y ella está como el sueño
más hermoso que tuvo este duende demente.

Mi rosa, mi queridísimo ramo de rosas,
que desde que viniste a mi casa
trajiste la lluvia de caricias hermosas
que hoy se quedan a dormir.
 
La madre naturaleza y yo un adulto soñador
de los besos que crea tu boca que no probaré,
de las caricias de tus manos que queman al sol
y de las palabras de amor que no te diré.

A veces nos pasa que todo se une
sólo para descubrir que no somos tan fuertes,
tu sombra junto a la mía y yo delincuente
del deseo de besarte, maldito delirio que se hace presente.

Había una vez un duende, un bendito duende solo
sin sombra, ni nombre, ni apellido,
con dos cruces en el lomo
y con el lunes huérfano del domingo.

Con la olla de oro del arcoiris, en estado de crisis,
con dos besos en caja fuerte,
con el sueño de irse con un hada y decirse
tres frases de amor suavemente.

Curioso es el amor que tiene de sobra tiempo perdido
y a la razón y al corazón como enemigos,
curioso reloj que retrasa lo que queda en la boca
y viste a un duende de lluvia y a un hada de rosa.

Se toparon de frente y no se conocieron
se miraron buscando más que un beso en la frente,
yo estoy tan enfermo y ella está como el sueño
más hermoso que tuvo este duende demente.

Mi rosa, mi queridísimo ramo de rosas,
que desde que viniste a mi casa
trajiste la lluvia de caricias hermosas
que hoy se quedan a dormir.
Estás peligrosamente metafórico y embadurnadamente romanticoso.
Un abrazo, Robsalz.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba