Remo
Poeta recién llegado
Las esquirlas vuelven al murmullo y el murmullo vuelve a todo
¿Dónde está? ¿Escondida tal vez en la pared prendida y
en la sombra no perdida? El pellejo suprimido y
estático sobre sus ojos, sin querer se transformaba,
no podía reprimir el impulso, él la condensaba toda.
Movida hacia la catarata de lánguidos párpados,
se encontraba carcomida y por poco desfallecía,
el boquete la mecía, y en la senda aun estrecha no cedas él decía;
acongojada toda estaba, callose el pausado roce de adormecidos labios y
ella cobijada por la aceptada derrota retirada era,
la cursilería miraba del balcón, no podía más, se desintegraba, y
el tajado mármol cuando lentamente moría alcanzaba todavía a ver.
Azulejos (aves) de lejos desplumados y de plomo perforados
caían como cae la escarcha sobre la agonizante frente y
la flamante mente de curva espigada, amada.
El nuevo nacer, solo placer; no amor.
¿Dónde está? ¿Escondida tal vez en la pared prendida y
en la sombra no perdida? El pellejo suprimido y
estático sobre sus ojos, sin querer se transformaba,
no podía reprimir el impulso, él la condensaba toda.
Movida hacia la catarata de lánguidos párpados,
se encontraba carcomida y por poco desfallecía,
el boquete la mecía, y en la senda aun estrecha no cedas él decía;
acongojada toda estaba, callose el pausado roce de adormecidos labios y
ella cobijada por la aceptada derrota retirada era,
la cursilería miraba del balcón, no podía más, se desintegraba, y
el tajado mármol cuando lentamente moría alcanzaba todavía a ver.
Azulejos (aves) de lejos desplumados y de plomo perforados
caían como cae la escarcha sobre la agonizante frente y
la flamante mente de curva espigada, amada.
El nuevo nacer, solo placer; no amor.