Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Cúspide
Juguemos nuevamente,
yo seré el corsario
y tú la dama complaciente.
Si quieres puedo entretenerte
con un truco de las manos,
que ahora ves, y ahora las sientes
entre los altos y bajo el puente,
sobre los mares y los océanos,
junto a los puertos que son tus vientos
donde descansa tu pretendiente.
Es un juego inocente
de cosquillas y cosillas,
de calor y fuego ardiente;
de sabor agua marina,
de ríos y de fuentes.
Si el placer se hace cómplice,
tú pirata y yo cautivo,
yo embebido y atrevido,
tú espartana de la muerte.
Terminado el juego me verás
como un dios que lleva alburas,
si el placer se consiguió,
me tendrás de faraón
que te llevó a las alturas.
Juguemos nuevamente,
yo seré el corsario
y tú la dama complaciente.
Si quieres puedo entretenerte
con un truco de las manos,
que ahora ves, y ahora las sientes
entre los altos y bajo el puente,
sobre los mares y los océanos,
junto a los puertos que son tus vientos
donde descansa tu pretendiente.
Es un juego inocente
de cosquillas y cosillas,
de calor y fuego ardiente;
de sabor agua marina,
de ríos y de fuentes.
Si el placer se hace cómplice,
tú pirata y yo cautivo,
yo embebido y atrevido,
tú espartana de la muerte.
Terminado el juego me verás
como un dios que lleva alburas,
si el placer se consiguió,
me tendrás de faraón
que te llevó a las alturas.