Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si manos aplanadas modelan ceñidos surcos
en los azares de glándulas del cidro,
mi cielo disciplina acordonadas estrellas peregrinas;
en la sosegada noche conmemorará el amor
devenido del inmenso Ojo delator,
cuando las centellas impetuosas de tus besos
rieguen efluvios imprecisos,
y el bálsamo chisporrotee en la fogata
aquel gesto masculino vital y dinámico
al no poder estar todavía contigo;
entonces correré,
entonces develaré el lenguaje sedoso
en el probable infinito de la hondonada,
_ huellas de huecos ya escalados _
¿Y por qué entonces algo de mí trastocaría tu risa
si siempre custodiaremos el amor de la cabaña?
en los azares de glándulas del cidro,
mi cielo disciplina acordonadas estrellas peregrinas;
en la sosegada noche conmemorará el amor
devenido del inmenso Ojo delator,
cuando las centellas impetuosas de tus besos
rieguen efluvios imprecisos,
y el bálsamo chisporrotee en la fogata
aquel gesto masculino vital y dinámico
al no poder estar todavía contigo;
entonces correré,
entonces develaré el lenguaje sedoso
en el probable infinito de la hondonada,
_ huellas de huecos ya escalados _
¿Y por qué entonces algo de mí trastocaría tu risa
si siempre custodiaremos el amor de la cabaña?