El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Cultura de este lugar,
monstruo de un ojo solo,
visión plana,
fiera que se cree y creemos pensante.
Laberinto con señales que aceptamos gustosos,
nadie da nada sin amistad
o algo a cambio,
y el tiempo es un extraño
que no se detiene
a conocer a nadie.
Cultura de este lugar,
veredas opuestas,
pensamiento en damero,
diagonales que nos atraviesan.
Prolongado sentido
calle que baja
no, no entendiste
no de numeración,
no oblicua de nivel,
simplemente desciende.
Tenemos colores diferentes en mente,
entonces,
hasta siempre.
¿Cómo sucedió?
Es que nadie regala nada,
nadie se siente parte de algo que vaya más allá
de su piel,
de su esquina.
No,
no entendiste
calle que baja,
diagonales de un pensamiento que atraviesa todo.
Siéntate en tu esquina,
dale tiempo a que te encuentre.
Monstruosidad impensada que recibimos en herencia,
que alimentamos
y no cuestionamos.
El tiempo pasa, extraño y forastero.
Prolongado sin sentido,
remedo de cultura el de este lugar
que simplemente desciende.
monstruo de un ojo solo,
visión plana,
fiera que se cree y creemos pensante.
Laberinto con señales que aceptamos gustosos,
nadie da nada sin amistad
o algo a cambio,
y el tiempo es un extraño
que no se detiene
a conocer a nadie.
Cultura de este lugar,
veredas opuestas,
pensamiento en damero,
diagonales que nos atraviesan.
Prolongado sentido
calle que baja
no, no entendiste
no de numeración,
no oblicua de nivel,
simplemente desciende.
Tenemos colores diferentes en mente,
entonces,
hasta siempre.
¿Cómo sucedió?
Es que nadie regala nada,
nadie se siente parte de algo que vaya más allá
de su piel,
de su esquina.
No,
no entendiste
calle que baja,
diagonales de un pensamiento que atraviesa todo.
Siéntate en tu esquina,
dale tiempo a que te encuentre.
Monstruosidad impensada que recibimos en herencia,
que alimentamos
y no cuestionamos.
El tiempo pasa, extraño y forastero.
Prolongado sin sentido,
remedo de cultura el de este lugar
que simplemente desciende.