Edgar Alan Le-Quesne
Poeta fiel al portal
Clavas tus pupilas en mis ojos,
cual fino cristal
Incierto destino,
Dama Blanca me darás
Se anuncia como un clamor
Las estrellas pierden color,
frío golpe de viento,
tibia noche despierta,
bajo una luna letal
Tonto hombre soy...
Pido vida de Dios,
al beber del cáliz de tu boca,
mi vida será eternidad.
¡Dama Blanca!
-¿Qué me has hecho?
Me has dado la eternidad
Pero
Me clavas un puñal
No puedo morir,
y es una herida más grande aún
-¿Cómo hago para subsistir?
Si aún tengo en mis labios,
el sabor de la eternidad
¡Dama Blanca!
¡Apiádate de mi alma!
¿Es que acaso no ves que
esta herida no deja de sangrar?
¿Cuál fue mi error?
¿Qué debo hacer para remediarlo?
¡Por favor escucha!
Mi vida es insignificante sin tu amor
No soporto más este sufrir
Dama Blanca
Si alguna vez fuimos felices,
si alguna vez me amaste
¡Mírame a los ojos!
¡Dime que ya no me amas!
Mira mis lágrimas
y hazme un último favor
¡Quítame la vida!
Porque
El dolor que hay en mi corazón
sólo la muerte lo puede sanar
*cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia*
::