Kein Schatten
Poeta recién llegado
¿Qué es ella más que una pobre alma en pena?
Una madre sin un hijo, un hijo que le fue arrebatado
Vive torturada, vive frustrada, nadie puede darle su cariño, nadie puede darle su amor
Y en cada rincón de su casa va, buscándolo con dolor
Ella no tendrá un niño, nadie tendrá uno entonces
Todos se lamentarán sin un hijo, hará que te lamentes e infinitamente llores
De una forma u otra ella los tomará
Y frente a tus ojos, de la forma más terrible, ella se los llevará
Incomprendida se lamenta por cada rincón de su morada
El sonido de juguetes de cuerda viejos, del eco de las pisadas es lo único que la acompaña
Decrépita, amargada, solitaria, por siempre alejada de aquello que tanto ama
Su tortura ya no soporta, preferirá llorar como una tenebrosa alma
Su hijo la acompaña, pero a la vez se separa
No ha de encontrarlo, a pesar de correr la misma suerte
Ambos yacen muertos, ambos yacen perdidos
Dama de Negro, dime que debo hacer para poder comprenderte
Pero una vez más, desaparecerá con los rayos del sol
Regresará nuevamente en la noche para profesar su dolor
Acompañada de los niños que se ha llevado y encierra celosamente
Y viajero, has de separar la mirada de su morada, pues al verle, tu retoño correrá la misma suerte
Una madre sin un hijo, un hijo que le fue arrebatado
Vive torturada, vive frustrada, nadie puede darle su cariño, nadie puede darle su amor
Y en cada rincón de su casa va, buscándolo con dolor
Ella no tendrá un niño, nadie tendrá uno entonces
Todos se lamentarán sin un hijo, hará que te lamentes e infinitamente llores
De una forma u otra ella los tomará
Y frente a tus ojos, de la forma más terrible, ella se los llevará
Incomprendida se lamenta por cada rincón de su morada
El sonido de juguetes de cuerda viejos, del eco de las pisadas es lo único que la acompaña
Decrépita, amargada, solitaria, por siempre alejada de aquello que tanto ama
Su tortura ya no soporta, preferirá llorar como una tenebrosa alma
Su hijo la acompaña, pero a la vez se separa
No ha de encontrarlo, a pesar de correr la misma suerte
Ambos yacen muertos, ambos yacen perdidos
Dama de Negro, dime que debo hacer para poder comprenderte
Pero una vez más, desaparecerá con los rayos del sol
Regresará nuevamente en la noche para profesar su dolor
Acompañada de los niños que se ha llevado y encierra celosamente
Y viajero, has de separar la mirada de su morada, pues al verle, tu retoño correrá la misma suerte