Javier del Silencio
Poeta asiduo al portal
.... Dame la oportunidad, ....solo una,
de convertirme en tiza y pizarra
y desarrollarme en tu nombre,
como navegante que ancló en tus playas,
sin más, demostrarte que no siempre todo es exacto,
ni lógica matemáticas,
ecuación de aquel que buscándote tierra firme,
en tu destino echó amarras;
.... de los puertos recorridos
solo anochecer con la vista perdida a la distancia,
soledad de amaneceres
sin la tibieza perenne de tu voz,
sin la ternura de tu mirada,
¡dime!, ¿te embarcarías conmigo?,
he de mostrarte lugares que quizás no has conocido,
ingresa a mi corazón, .... ¡ponte cómoda!,
verás que estás allí en cada torrente de latidos,
toma el timón un segundo, condúceme lentamente
y sin brújulas hacia el mar infinito;
.... si quieres, puedes cambiar tu vestido,
pues hoy será noche de gala será todo distinto,
compartiremos el silencio de caricias
y descorcharemos el mejor de los vinos,
que nuestras manos envuelvan primaveras,
que nuestra sangre fluya como un grito;
.... será porque ya no fumaré mi tiempo
en el reloj que alargaba las veladas,
ni bajaré la explanada con un soplo de brisa
si que nadie me aguardara,
porque desde que arribe a tu alma
todas las tempestades se volvieron calmas,
pero solamente, .... ¡desde que estoy contigo! .
de convertirme en tiza y pizarra
y desarrollarme en tu nombre,
como navegante que ancló en tus playas,
sin más, demostrarte que no siempre todo es exacto,
ni lógica matemáticas,
ecuación de aquel que buscándote tierra firme,
en tu destino echó amarras;
.... de los puertos recorridos
solo anochecer con la vista perdida a la distancia,
soledad de amaneceres
sin la tibieza perenne de tu voz,
sin la ternura de tu mirada,
¡dime!, ¿te embarcarías conmigo?,
he de mostrarte lugares que quizás no has conocido,
ingresa a mi corazón, .... ¡ponte cómoda!,
verás que estás allí en cada torrente de latidos,
toma el timón un segundo, condúceme lentamente
y sin brújulas hacia el mar infinito;
.... si quieres, puedes cambiar tu vestido,
pues hoy será noche de gala será todo distinto,
compartiremos el silencio de caricias
y descorcharemos el mejor de los vinos,
que nuestras manos envuelvan primaveras,
que nuestra sangre fluya como un grito;
.... será porque ya no fumaré mi tiempo
en el reloj que alargaba las veladas,
ni bajaré la explanada con un soplo de brisa
si que nadie me aguardara,
porque desde que arribe a tu alma
todas las tempestades se volvieron calmas,
pero solamente, .... ¡desde que estoy contigo! .