espinasyabrojos
Poeta fiel al portal
Dañado
El sometimiento se perdió
en la guerra sobre mi cama,
y no puedo dormir,
estoy flotando sobre sombras
nocturnas del agua.
¡No tuve elección!
No había nada sereno
en el caos que encontré,
ni lago más grande
que el cielo negro,
sin estrellas,
vacío de arboles frondosos,
visto atreves de ojos
desgastados por lo mucho
que han enfrentado
este horizonte siempre vacío,
sin desplazamientos
pero nunca quieto,
nuestros cuerpos girando sobre
capas de líquido duro.
Nuestros nombres cincelados
en agua que nunca desaparece.
El sometimiento se perdió
en la guerra sobre mi cama,
y no puedo dormir,
estoy flotando sobre sombras
nocturnas del agua.
¡No tuve elección!
No había nada sereno
en el caos que encontré,
ni lago más grande
que el cielo negro,
sin estrellas,
vacío de arboles frondosos,
visto atreves de ojos
desgastados por lo mucho
que han enfrentado
este horizonte siempre vacío,
sin desplazamientos
pero nunca quieto,
nuestros cuerpos girando sobre
capas de líquido duro.
Nuestros nombres cincelados
en agua que nunca desaparece.