luci2
Poeta adicto al portal
Buenas tardes a todos:
Os propongo un reto, se me ha ocurrido la idea, de entre todos, (Aquellos que deseen participar, claro) dar la vuelta a un cuento clásico.
Yo, empezaré, cada dos semanas pondré uno de los clásicos, cada uno tiene que continuar, donde yo, me he quedado, no más de diez líneas.
Las normas son las siguientes:
El cuento clásico se respetará su esencia, quiero decir , por ejemplo:
Caperucita roja, su madre la manda a casa de la abuela, va, se encuentra al lobo y el cazador le mata, hasta ahí, bien no?, pero le daremos la vuelta a todo, de forma divertida, por ejemplo.
En vez de la madre, le manda el abuelo, luego en el bosque supuestamente se encuentra el lobo pues no, estaría en el supermercado, comprando una cerveza jajajjaja y a continuación , engatusa a la caperucita, o no, quién sabe, depende de vuestra imaginación y desparpajo jajajajajaja
Os pongo un ejemplo .
Permítanme que meta a personajes .
Caperucita naranja, era una niña muy alegre y revoltosa que no se quitaba la caperuza ni para ir al baño, era roja, pero le cayó lejía en una de sus travesuras y se quedó, color naranja. Tenía una abuelita muy coqueta y terca, se negaba a comer como Dios manda, ella como estaba medio sorda, siempre decía que como mandaba Dios comer y con dentadura postiza y que a cada rato se le caía o la perdía de noche.
-No le oigo ni papa-.
Su tía la mando a verla y llevarle unas fritadas de pescaito frito, unas bienmesabe.
Antonio
Cuando apenas quedaba una calle por llegar, se topó con el lobo, que estaba seco como una mojama, por no tener, nada, no tenía ni bolsillo en su pantalón y al ver a caperucita naranja le dijo.
-Hola chulita, ¿Me das un par de duros?, que estoy esmayao -.
A caperucita, le dio la risa, pero como no tenía ganas de ir a ver a su abuela, le propuso que fuese él mismo a llevar la cesta y de paso le quitaran del medio, ya que tenía los huesos a la vista el pobre lobo.
Eduardo
Justo se disponía a llamar a la puerta, cuando cayó en redondo, el ruido de sus patas flacas alertó a la abuela, aunque sinceramente lo que más, era el horrible olor a queso podrido de sus patas, la abuela, no veía con nitidez, pero el olfato lo tenía bien agudo.........
Bueno así sería más o menos, el día trece publicaré el primer cuento clásico, dejen su respuesta y anímense a este " Darle la vuelta " de cuentos clásicos con un toque de humor e imaginación. Ejercitemos los músculos de las neuronas y relajemos las mandíbulas para unas carcajadas, todos podéis, seguro que si.
Os propongo un reto, se me ha ocurrido la idea, de entre todos, (Aquellos que deseen participar, claro) dar la vuelta a un cuento clásico.
Yo, empezaré, cada dos semanas pondré uno de los clásicos, cada uno tiene que continuar, donde yo, me he quedado, no más de diez líneas.
Las normas son las siguientes:
El cuento clásico se respetará su esencia, quiero decir , por ejemplo:
Caperucita roja, su madre la manda a casa de la abuela, va, se encuentra al lobo y el cazador le mata, hasta ahí, bien no?, pero le daremos la vuelta a todo, de forma divertida, por ejemplo.
En vez de la madre, le manda el abuelo, luego en el bosque supuestamente se encuentra el lobo pues no, estaría en el supermercado, comprando una cerveza jajajjaja y a continuación , engatusa a la caperucita, o no, quién sabe, depende de vuestra imaginación y desparpajo jajajajajaja
Os pongo un ejemplo .
Permítanme que meta a personajes .
Caperucita naranja, era una niña muy alegre y revoltosa que no se quitaba la caperuza ni para ir al baño, era roja, pero le cayó lejía en una de sus travesuras y se quedó, color naranja. Tenía una abuelita muy coqueta y terca, se negaba a comer como Dios manda, ella como estaba medio sorda, siempre decía que como mandaba Dios comer y con dentadura postiza y que a cada rato se le caía o la perdía de noche.
-No le oigo ni papa-.
Su tía la mando a verla y llevarle unas fritadas de pescaito frito, unas bienmesabe.
Antonio
Cuando apenas quedaba una calle por llegar, se topó con el lobo, que estaba seco como una mojama, por no tener, nada, no tenía ni bolsillo en su pantalón y al ver a caperucita naranja le dijo.
-Hola chulita, ¿Me das un par de duros?, que estoy esmayao -.
A caperucita, le dio la risa, pero como no tenía ganas de ir a ver a su abuela, le propuso que fuese él mismo a llevar la cesta y de paso le quitaran del medio, ya que tenía los huesos a la vista el pobre lobo.
Eduardo
Justo se disponía a llamar a la puerta, cuando cayó en redondo, el ruido de sus patas flacas alertó a la abuela, aunque sinceramente lo que más, era el horrible olor a queso podrido de sus patas, la abuela, no veía con nitidez, pero el olfato lo tenía bien agudo.........
Bueno así sería más o menos, el día trece publicaré el primer cuento clásico, dejen su respuesta y anímense a este " Darle la vuelta " de cuentos clásicos con un toque de humor e imaginación. Ejercitemos los músculos de las neuronas y relajemos las mandíbulas para unas carcajadas, todos podéis, seguro que si.
Última edición: