El amor es tan tenue y fuerte, que a menudo lo mal usamos para golpear con su lado tenue, y acariciar con su lado fuerte.
Años atrás le pedí a alguien que me otorgara un regalo especial. Como una prueba de amor, cuando no era necesaria la misma.
Al inicio se me echo para atrás, y pasó el tiempo sin más.
Al cabo de meses fue ella quién me dijo que me daría todo lo que le pidiese...
Cometí el peor error de mi vida.
Como prueba de amor le pedí que me diera... su ego.
La batalla desatada fue terrible, sufrí todo tipo de maltrato y tortura, y lo que más me dolía... su ausencia.
En estos tiempos, seguimos en contacto. Nos comentamos nuestras cosas, y aunque seguimos peleando por detalles, sabemos que nos une algo más allá de la humildad y el ego, de la izquierda y la derecha, del arraigo a la tierra y al aire, del poema o la prosa, de la camiseta azul amarilla o la blanca roja... nos une saber lo que sentimos.