Aliabierto
Poeta recién llegado
Dariela.
Ella camina con sus dos soles,
belleza pura del mismo mar,
con uno quema el mundo,
y con el otro logra las sombras
que siguen su rastro por siempre.
Se le ve flotar por el silencio,
ensimismada en la blancura de su piel,
a veces siendo nada,
a veces jugando con la luna,
pero siempre se le ve.
Y entonces desaparece,
nadie sabe donde esconde las alas
ni hacia cual nube echa vuelo,
sólo se presume que por las noches
es su cuerpo el que se extiende
allá en el cielo.
Diego.
Ella camina con sus dos soles,
belleza pura del mismo mar,
con uno quema el mundo,
y con el otro logra las sombras
que siguen su rastro por siempre.
Se le ve flotar por el silencio,
ensimismada en la blancura de su piel,
a veces siendo nada,
a veces jugando con la luna,
pero siempre se le ve.
Y entonces desaparece,
nadie sabe donde esconde las alas
ni hacia cual nube echa vuelo,
sólo se presume que por las noches
es su cuerpo el que se extiende
allá en el cielo.
Diego.