alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
mirándonos a los ojos
fijos
como luceros de ornamento
entumecíamos el tiempo de la lágrima
y siglos condensados tendían singladuras
pero el último puente se quebraba
condenando al vacío nuestros códigos
es que acaso habíamos muerto
y es que acaso morir es caer en el silencio
y emergiendo del pecho nuestras manos
una alianza de sigilos tramaba la cordura
guiándonos a puertos en la luna
seguíamos luego navegando en lo unánime del credo
ese paisaje que se pinta tras el sello de los párpados
hasta regresar a la certeza de seguir vivos aún
a pesar del frío que arreciaba en nuestras naves
ahora sabemos que también hay dársenas del vértigo
y así cayendo cada vez
podemos cargar la tierra y la semilla
que al fin
un sol inédito nos abrirá nuevos refugios
Monje amigo!! siempre es un placer leer tus letras, porque despliegas tus alas en cada verso, porque les das sabor, porque tienen color, son unicos, tus versos no tienen comparacion, avasalladores, entregados y fuertes!!!!! saludos y mis carinos