Childe Harold
Poeta recién llegado
Darte un beso...
Místicamente acelera
este aliento enamorado.
Se escabulle de mi pecho.
Ya no puedo controlarlo.
Mis ojos entornan puertas,
aunque no quiera cerrarlos.
La boca se desespera.
Libera el alma en los labios.
Los átomos se entrelazan
mágicamente, temblando.
La temperatura sube
como en un horno de barro.
El cruel tiempo que ya no es tiempo;
que es un ente congelado,
se contrae tembloroso
mientras yo te estoy besando...
Místicamente acelera
este aliento enamorado.
Se escabulle de mi pecho.
Ya no puedo controlarlo.
Mis ojos entornan puertas,
aunque no quiera cerrarlos.
La boca se desespera.
Libera el alma en los labios.
Los átomos se entrelazan
mágicamente, temblando.
La temperatura sube
como en un horno de barro.
El cruel tiempo que ya no es tiempo;
que es un ente congelado,
se contrae tembloroso
mientras yo te estoy besando...