Soka
Poeta recién llegado
Dedicándome unos días
te cuelgas de mis horas;
reapareces en mis ojos,
y te vuelves mi paisaje.
Te acomodas en mi cama
entre sabanas y Lunas;
descubriéndote en mi cuerpo,
te vuelves mi velada.
Sin embargo, te prefiero
a ciegas... de madrugada
ahí donde te encuentro,
más dentro de mi cuerpo...
enredada con mi sueño.
de a poco, tú...
mujer, mi amada,
te conviertes en mi todo
pues ya no me falta nada.
te cuelgas de mis horas;
reapareces en mis ojos,
y te vuelves mi paisaje.
Te acomodas en mi cama
entre sabanas y Lunas;
descubriéndote en mi cuerpo,
te vuelves mi velada.
Sin embargo, te prefiero
a ciegas... de madrugada
ahí donde te encuentro,
más dentro de mi cuerpo...
enredada con mi sueño.
de a poco, tú...
mujer, mi amada,
te conviertes en mi todo
pues ya no me falta nada.