Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
De amor las campanas
Me arrogué el derecho indebidamente
de mirar la paja en el ojo ajeno,
sin mirar las mías que en apilamiento
forman el madero de la hipocresía.
¿Por quién las campanas doblan en el cielo?
¿Por qué tanto duelo, si quiero alegría?
Si aun me motiva la canción de arrullo
de amorosa madre meciendo una cuna,
¿por qué por perdidos bellos sentimientos?
¿por qué me estremece el llanto del niño
falto de alimento?. No tengo remedio,
se me fué ablandando a fuerza de golpes,
por pasar de largo sin voltear siquiera
cuando dá limosna la mano del rico,
aquella arrogancia que antaño tuviera.
No ví mi miseria mostrarse por fuera
más creció por dentro.Y se fué escalando
en lento proceso de llegar al punto
de doblar campanas llamando a mi duelo.
Hoy estoy contento, o debo de estarlo,
porque ya no miro de otros la paja,
y llevo en mi espalda el viejo madero
que encorva mi cuerpo, para sepultarlo
junto con las otras faltas de mi vida.
¡Y entonces ansioso por este suceso
de alegría campanas doblarán al cielo!
Me arrogué el derecho indebidamente
de mirar la paja en el ojo ajeno,
sin mirar las mías que en apilamiento
forman el madero de la hipocresía.
¿Por quién las campanas doblan en el cielo?
¿Por qué tanto duelo, si quiero alegría?
Si aun me motiva la canción de arrullo
de amorosa madre meciendo una cuna,
¿por qué por perdidos bellos sentimientos?
¿por qué me estremece el llanto del niño
falto de alimento?. No tengo remedio,
se me fué ablandando a fuerza de golpes,
por pasar de largo sin voltear siquiera
cuando dá limosna la mano del rico,
aquella arrogancia que antaño tuviera.
No ví mi miseria mostrarse por fuera
más creció por dentro.Y se fué escalando
en lento proceso de llegar al punto
de doblar campanas llamando a mi duelo.
Hoy estoy contento, o debo de estarlo,
porque ya no miro de otros la paja,
y llevo en mi espalda el viejo madero
que encorva mi cuerpo, para sepultarlo
junto con las otras faltas de mi vida.
¡Y entonces ansioso por este suceso
de alegría campanas doblarán al cielo!
Última edición: