Martín José
Poeta adicto al portal
En el balcón, junto al mar
Luna del Tirreno en lo alto
bajo el Etna somnoliento
sin vergüenzas nos amamos
Olas bravías en la ribera
se estrellaban en las piedras
esparciendo una bruma agreste
con gotas radiantes
que ascendía humedeciendo
ese peñón de Taormina
que desafiante sostenía
una sencilla Posada
cobijo de la pasión
que nació en un rincón
de un velero que partiera
de San Giovanni a Mesina
llevando dos corazones
venidos del fin del mundo
y que el Destino uniera
en un intervalo de vida
que gravado permanece
en la añoranza obstinada
de un amor que no fenece
En noches donde el hastío
y la soledad me sumergen
en ese vacío profundo
que produjo aquel Adiós !
... siento aún
sus caricias en mi piel