Luciana Vallejo de Amat
Poeta recién llegado
DE CALLES EXTRAVIADAS
Son estas tardes azules
las que me arrojan en amberes taciturnos,
las que no son suficientes con vino y poesía,
estas tardes en que te soy, completa y vulnerable
en que te encuentro, sublime, en mi pecho.
Son estas tardes, que en buen otoño, son un diciembre sin piedad.
Y volvemos a los aguaceros, a la histeria, a la angustia de no sabernos mar
de no sernos en la distancia, de olvidar.
Son estas tardes azules
las que me arrojan en amberes taciturnos,
las que no son suficientes con vino y poesía,
estas tardes en que te soy, completa y vulnerable
en que te encuentro, sublime, en mi pecho.
Son estas tardes, que en buen otoño, son un diciembre sin piedad.
Y volvemos a los aguaceros, a la histeria, a la angustia de no sabernos mar
de no sernos en la distancia, de olvidar.
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