Ayer tuve un encuentro con ella
y si bien fui drenado de todas mis energías,
me dio también un matiz de ríos
que deseaba profundamente,
pero que no esperaba tener,
o sí, debo confesar que en realidad
esperaba que llegase en éste octubre,
como anuncio de una primavera
que se demora como aguantando
el caliginoso aliento,
para derramarlo todo junto justo hoy,
mientras el cielo celeste
parece henchirse de frases
que no entendemos
y ojos que arden en mono,
mientras las paredes se tiñen
y todos nadie entiende
que carajo pasó,
ni cómo ni cuándo,
pero sobretodo nadie entiende
por qué yo me encuentro así,
ésta tarde pensada y pensada
pero todavía imprevista.
Será porque ayer tuve un encuentro con ella,
de una manera que no todos
pueden entender o aceptar.
Las Lunas que colgaban
se movieron de su eje,
mientras el reloj daba campanadas violentas
y la noche de vino demoraba con gusto
en derramarse sobre el sofá verde y gastado.
Morteros donde estaba un postergado celibato,
horas que se deshicieron en mil pedazos
cuando por fin me encontré con ella, anoche.
y si bien fui drenado de todas mis energías,
me dio también un matiz de ríos
que deseaba profundamente,
pero que no esperaba tener,
o sí, debo confesar que en realidad
esperaba que llegase en éste octubre,
como anuncio de una primavera
que se demora como aguantando
el caliginoso aliento,
para derramarlo todo junto justo hoy,
mientras el cielo celeste
parece henchirse de frases
que no entendemos
y ojos que arden en mono,
mientras las paredes se tiñen
y todos nadie entiende
que carajo pasó,
ni cómo ni cuándo,
pero sobretodo nadie entiende
por qué yo me encuentro así,
ésta tarde pensada y pensada
pero todavía imprevista.
Será porque ayer tuve un encuentro con ella,
de una manera que no todos
pueden entender o aceptar.
Las Lunas que colgaban
se movieron de su eje,
mientras el reloj daba campanadas violentas
y la noche de vino demoraba con gusto
en derramarse sobre el sofá verde y gastado.
Morteros donde estaba un postergado celibato,
horas que se deshicieron en mil pedazos
cuando por fin me encontré con ella, anoche.