carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
4.
The State has Mind Overseers
and they alone determines whether a man
is useful or worthless: Bismarck
Herméticos, si la razón les tiraniza y les prejuicia,
díganlo fuertemente, sáquenlo del pecho
como herejes que ya están en la pira y desollados vivos
por la hoguera de conceptos fijos e inmutables.
Si al corazón lo han tundido en cárceles, póngan
también sus cartas boca arriba, acusen
no entre dientes ni con murmullos inútiles.
¡A gritar, a gritar… que la razón y el ser
se repugnan mutuamente sin conciliaciones!
¡Que vuelva como una necesidad: el ser sensibles,
decentes, comprensivos, más humanos!
No importará que les llamen blasfemos
si han pagado el precio con dolores.
5.
La frontera entre la opinión sana y la infestada
no la traza in praxi el conocimiento objetivo,
sino la autoridad vigente: Theodor Adorno
Seguir callados, neutralizados por la rabia contenida,
ésa es la soñarrera que largamente se propuso.
Esa es la propaganda de una Nación Feliz
confiada al Dios del dólar.
La voluntad general ya debe pausar y hacerse nada.
El bienestar general que se carcoma si, en su nombre,
el Pueblo pide lo que urge. Eso han propuesto.
¿Dónde ha quedado la comunidad universal
de los principios buenos, dónde está
la valentía ciudadana y sus declaratorias?
Ha sido glorificada la opinión del que domina,
el pensamiento de las élites. El narcisismo
que no renuncia al sinsentido y las directrices
que lo trazan desde arriba…
Seguir callados, Padre de la Patria…
Usted también, Mr. Washington…
¿ardió acaso con la fiebre de opiniones vigentes:
«no hay indio bueno; muerto es que sirve»,
se obedeció su mandato cuando ordenó
un exterminio de iroqueses?
Y alguno que lo vio,
¿dejó soñarreras a un lado, se hizo observador
del paisaje subjetivo, inasible, donde el eco
es el mismo: ¡Hay que matarlos!?
Del libro inédito «Canto al hermetismo»
The State has Mind Overseers
and they alone determines whether a man
is useful or worthless: Bismarck
Herméticos, si la razón les tiraniza y les prejuicia,
díganlo fuertemente, sáquenlo del pecho
como herejes que ya están en la pira y desollados vivos
por la hoguera de conceptos fijos e inmutables.
Si al corazón lo han tundido en cárceles, póngan
también sus cartas boca arriba, acusen
no entre dientes ni con murmullos inútiles.
¡A gritar, a gritar… que la razón y el ser
se repugnan mutuamente sin conciliaciones!
¡Que vuelva como una necesidad: el ser sensibles,
decentes, comprensivos, más humanos!
No importará que les llamen blasfemos
si han pagado el precio con dolores.
5.
La frontera entre la opinión sana y la infestada
no la traza in praxi el conocimiento objetivo,
sino la autoridad vigente: Theodor Adorno
Seguir callados, neutralizados por la rabia contenida,
ésa es la soñarrera que largamente se propuso.
Esa es la propaganda de una Nación Feliz
confiada al Dios del dólar.
La voluntad general ya debe pausar y hacerse nada.
El bienestar general que se carcoma si, en su nombre,
el Pueblo pide lo que urge. Eso han propuesto.
¿Dónde ha quedado la comunidad universal
de los principios buenos, dónde está
la valentía ciudadana y sus declaratorias?
Ha sido glorificada la opinión del que domina,
el pensamiento de las élites. El narcisismo
que no renuncia al sinsentido y las directrices
que lo trazan desde arriba…
Seguir callados, Padre de la Patria…
Usted también, Mr. Washington…
¿ardió acaso con la fiebre de opiniones vigentes:
«no hay indio bueno; muerto es que sirve»,
se obedeció su mandato cuando ordenó
un exterminio de iroqueses?
Y alguno que lo vio,
¿dejó soñarreras a un lado, se hizo observador
del paisaje subjetivo, inasible, donde el eco
es el mismo: ¡Hay que matarlos!?
Del libro inédito «Canto al hermetismo»