lesmo
Poeta veterano en el portal
Si paso por tus llanuras labradas,
Si vuelo por tus cumbres segadas,
Por la acción de los vientos,
Por el paso de siglos,
Del implacable tiempo,
La caída del sol,
Muda cada instante,
De ese paisaje yermo,
Dándole los colores,
Ocres amarillentos,
A las tierras aradas,
Del hierro perforadas.
Vides con sus sarmientos, ordenadas,
Silentes ahora, durmientes, podadas…
La caída del sol,
Cielo sanguinolento,
Cada palmo, remueve el sentimiento.
Voy a aquella otra tierra,
De liquen y verde hiedra.
En muros de gris piedra.
De prolongados, húmedos inviernos,
Lentos atardeceres,
Del monte cercano,
Con el toxo y el helecho,
De caminos sinuosos,
De caminar tan lento…
Sino al que ya despierto,
Que no creo y acierto.
De ese océano, océano frío
De ese océano, océano negro.
Tanta vida llevó,
Tanta muerte dejó.
De cruces coronados,
Hondos precipicios, acantilados,
Bastidores de encajes de espuma.
De misterios y orvallo,
Cementerios abiertos, luna diurna.
Con sus letras tristes y tan profundas…
Si vuelo por tus cumbres segadas,
Por la acción de los vientos,
Por el paso de siglos,
Del implacable tiempo,
La caída del sol,
Muda cada instante,
De ese paisaje yermo,
Dándole los colores,
Ocres amarillentos,
A las tierras aradas,
Del hierro perforadas.
Vides con sus sarmientos, ordenadas,
Silentes ahora, durmientes, podadas…
La caída del sol,
Cielo sanguinolento,
Cada palmo, remueve el sentimiento.
Voy a aquella otra tierra,
De liquen y verde hiedra.
En muros de gris piedra.
De prolongados, húmedos inviernos,
Lentos atardeceres,
Del monte cercano,
Con el toxo y el helecho,
De caminos sinuosos,
De caminar tan lento…
Sino al que ya despierto,
Que no creo y acierto.
De ese océano, océano frío
De ese océano, océano negro.
Tanta vida llevó,
Tanta muerte dejó.
De cruces coronados,
Hondos precipicios, acantilados,
Bastidores de encajes de espuma.
De misterios y orvallo,
Cementerios abiertos, luna diurna.
Con sus letras tristes y tan profundas…