Évano
Libre, sin dioses.
En el suelo,
las sombras de las ramas
se arrastran por un aire
pasajero.
Son tus besos,
en esa oscuridad
de lo muerto.
Sé de luz,
y del árbol de enfrente;
del amor, y de ayer.
Mas, no puedo
ignorar a las sombras,
adonde irán tus besos.
Sé de cielos,
y de sombras y soles;
y de labios y tierra;
y de luegos.
las sombras de las ramas
se arrastran por un aire
pasajero.
Son tus besos,
en esa oscuridad
de lo muerto.
Sé de luz,
y del árbol de enfrente;
del amor, y de ayer.
Mas, no puedo
ignorar a las sombras,
adonde irán tus besos.
Sé de cielos,
y de sombras y soles;
y de labios y tierra;
y de luegos.
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