susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hablo de cualquier cosa con poca vergüenza.
Como Rousseau, soy capaz de desnudar mi alma
y exponerla ante todos los ojos con un gran cartel
de luces de neón dorado.
Pero de él no hablo, no encuentro palabras,
no enmarco su imagen, no enfoco su voz,
la claridad de sus ojos, el reflejo de su estanque,
el misterio que acordamos.
Desconozco cuál es nuestra obligación,
si es que hay alguna en el sordo estruendo
del tapiz naranja, verde hierba y amarillo
con ténues reflejos morados.
Nunca exige ni se impone en su propia casa,
espera hasta que yo quiera, permite lo inadmisible,
presupone el perdón, nunca abandona la lucha.
Creo que está enamorado.
Como Rousseau, soy capaz de desnudar mi alma
y exponerla ante todos los ojos con un gran cartel
de luces de neón dorado.
Pero de él no hablo, no encuentro palabras,
no enmarco su imagen, no enfoco su voz,
la claridad de sus ojos, el reflejo de su estanque,
el misterio que acordamos.
Desconozco cuál es nuestra obligación,
si es que hay alguna en el sordo estruendo
del tapiz naranja, verde hierba y amarillo
con ténues reflejos morados.
Nunca exige ni se impone en su propia casa,
espera hasta que yo quiera, permite lo inadmisible,
presupone el perdón, nunca abandona la lucha.
Creo que está enamorado.