isabel rodriguez
Poeta asiduo al portal
Él creía en el amor,
yo,
en la enfermedad que genera.
No supimos ponernos de acuerdo
más allá de nuestras lenguas.
Ni siquiera
el dolor era el mismo:
él no sabía nada de poetas.
Él
que me besaba los ojos
y soñaba con correrse en mi boca,
nunca supo nada de poetas.
Me dejó
hundida en el sudor,
con un reguero de sangre
escribiendo en la memoria
y una mancha de semen
como punto final
a esta historia.
yo,
en la enfermedad que genera.
No supimos ponernos de acuerdo
más allá de nuestras lenguas.
Ni siquiera
el dolor era el mismo:
él no sabía nada de poetas.
Él
que me besaba los ojos
y soñaba con correrse en mi boca,
nunca supo nada de poetas.
Me dejó
hundida en el sudor,
con un reguero de sangre
escribiendo en la memoria
y una mancha de semen
como punto final
a esta historia.