Camy
Camelia Miranda
Riega la mirada
a la hierba tendida,
abrazando el aroma
que el alba entona.
Y escudriña el viento,
las páginas embebidas
en ánforas de ayer,
justo en el aposento
de una añoranza.
Cuando no es preciso el roce
y arriba la delicia,
cuando a paso lento
se descubre el fuego
y escribiendo caricias
se revelan sonrisas.
Y de los versos,
¡Ah! de los versos
la lira de un ruiseñor,
un almendro en floración,
y del río,
la corriente que no para.
(Publicado en Mundo Poesía el 13 de Marzo del 2011)